lunes, 5 de julio de 2010

Nota de Pedro Gilthoniel

A menudo la paradoja se antoja caprichosa y se instala en nuestra rutina para sorprendernos quebrándola. Así vino vestida a la última sesión del Club de Lectura de Castropol el pasado 12 de mayo. En esa ocasión la lectura a comentar fue La hoja roja de Miguel Delibes. Se esperaba que se convirtiera en la lectura favorita de l@s participantes, debido a la aparente sencillez de su lectura y a que su protagonista fuera una persona mayor, al igual que la mayoría de l@s personas que acuden al club.

Y contra todo pronóstico, tuvimos una de las sesiones más animadas en cuanto a comentarios, dudas y reflexiones en voz alta. Incluso varias personas afirmaron que volverían a leer el libro para intentar exprimir más su jugo, porque las desorientaba la abundancia de personajes. Para mí, esa es la esencia de los clubes de lectura, en donde nada está decidido desde el principio y las interpretaciones se suceden como fuegos artificiales que iluminan el camino de la comprensión del texto.

Tres sesiones hemos compartido en esta nueva andadura del Club de Lectura de Figueras entre marzo y mayo. Un privilegio ha sido escuchar las opiniones de personas de tan diversa edad, respetando sus turnos de palabra, aprendiendo un@s de otr@s, como siempre se hizo. Esa es la esencia de estos encuentros, en los que hasta la persona que dinamiza aumenta sus conocimientos gracias a las intervenciones de l@s contertulios. Hay que añadir, también, la labor de Josefina: bibliotecaria, animadora socio-cultural y participante en el club.

¡Larga vida al Club de Lectura de Figueras! Seguro que tenemos nuevas incorporaciones al grupo a la vuelta de las vacaciones de verano.

Hasta entonces, disfruten de la lectura en completa libertad.

siempre,

gîlthonîel

martes, 1 de junio de 2010

Seda



El encuentro, el pasado 22 en Tapia, ha sido de lo más interesante.

Os dejo alguna información sobre el autor, la temática del libro...

Alessandro Baricco. Turín 1958
Escritor italiano. Considerado uno de los autores más importantes de la literatura italiana contemporánea, su obra revela una gran sensibilidad y exquisitez, así como un gran rigor narrativo. Ha escrito, entre otras, las novelas Tierras de cristal (1991), con la obtuvo el premio Médicis, Océano mar (1993), premio Viareggio, Seda (1996), su novela más exitosa, City (1999), Sin sangre (2003) y Homero, Ilíada (2004). Asimismo, es autor del monólogo teatral Novecento (1994) y de los ensayos Il genio in fuga. Sul teatro musicale di Rossini (1988), El alma de Hegel y las vacas de Wisconsin (1992), Next: sobre la globalización y el mundo que viene (2002) y Los bárbaros (2008).

Ruta de la seda
Historia. Según la tradición fueron los chinos los primeros en fabricar tejidos de seda, en el III milenio a. C. Más tarde se comenzó a exportar a través de la llamada ruta de la seda. En la antigüedad y hasta la edad media era un objeto de lujo de elevado precio. Con la proliferación de las fábricas (especialmente en Italia de los ss. XIII al XVII, y en Francia en los ss. XV y XVI) se extendió su uso. La invención del telar mecánico a principios del s. XIX potenció la industria de la seda. A pesar de la invención de las fibras sintéticas las cualidades de la seda pura no han conseguido igualarse.
Industria textil. La seda se obtiene del devanado del capullo del gusano de seda. Los capullos se someten al cribado, a la eliminación de la parte más externa y después se sumergen en agua donde sueltan la sericina. Los capullos se separan después por grosor (tamización), se cepillan (batido) y se devanan (hilatura) a fin de obtener la seda cruda o basta. Del peinado de los desperdicios o descartes, se obtiene el Schappe y, del cardado, la borrilla. Tras la hilatura, se somete a aspado, alisado, torcido, descrudado o cocido y después se devana en madejas. Los hilados de seda cruda se clasifican en: seda de marca o exquis, seda extra, seda clásica, seda real, seda semirreal y seda ordinaria o de desechos. La seda tiene buenas características de tenacidad y de alargamiento, es muy absorbente, se tiñe con facilidad y resiste muy bien al calor y a los ácidos. Presenta escasa elasticidad y se arruga con cierta facilidad. Es sensible a los álcalis y, en ciertas condiciones, a la luz. La seda pura se utiliza para ropa interior, trajes femeninos, corbatas, camisería de lujo y pañuelos. La seda Schappe se utiliza para géneros de punto de calidad, en confecciones de hombre y mujer y, mezclada con otras fibras, en hilados y tejidos donde resalta su brillo. La borrilla se suele emplear en mezcla con otras fibras.

Vía comercial. Cruzó Asia desde las orillas del Mediterráneo hasta la región oriental de China, principalmente a partir de los primeros siglos de la era actual; su denominación provenía de la importancia de la seda como mercancía transportada.
Partía de Antioquía y Tiro, a través de Mesopotamia, y cruzaba las regiones de Bactriana y Sogdiana; bordeaba por el norte y el sur la cuenca del Tarim y finalmente llegaba a Pekín. Fue la principal vía de comunicación económica, cultural y religiosa entre Occidente y Oriente hasta la época de los descubrimientos, y los grandes imperios asiáticos intentaron repetidamente asegurarse su control.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Nos vemos en Tapia el sábado

Varios participantes del Club de lectura de Figueras asistiremos al Encuentro de Clubes de Lectura de Occidente. Comentaremos Seda de Alessandro Baricco. Recordamos que se celebrará el próximo sábado en la Biblioteca de Tapia